Uno de los momentos más lindos que me regaló ésta disciplina y de los que guardo con mayor estima por el momento que fue, las personas que estuvieron conmigo, la juventud que teníamos en ese entonces y porque allí me retiré oficialmente de las competencias de TKD para dedicarme pura y exclusivamente al estudio de las Artes marciales orientado más a la cuestión práctica y filosófica para la vida. Ese año salimos campeones de la Liga de Taekwondo en Rosario, Santa Fe, Argentina, competencia que duró un año en la que participaron luchadores formidables de todo el país. Quiero agradecer enormemente a mis padres por haber hecho hasta lo imposible para que pudiera estudiar y practicar este deporte y a mi Maestro Fabián Diaz (A la izquierda con remera amarilla) que me dejaba seguir entrenando incluso cuando muchas veces no podía pagar la mensualidad. También aprovecho a pedirles disculpas a todos los que apostaron en mí porque entiendo que con mis condiciones podía haber llegado muy lej...